No, el amor no es la hostia ni dar caña. No son juegos que dañan ni palabras que hieren. El amor no es complicado, ni absorbente.., no juzga, no recela, no miente. El amor no se esconde tras una cortina de dudas, ni se escapa por miedo, ni desaparece en la distancia. El amor no ata, ni maltrata…, el amor también vive en la mente, en el recuerdo, en la añoranza… el amor, mal que les pese, no se deja engañar por la farándula, ni se queda en edades ni en saberes.
El amor te hace libre y segura, te enseña, te ayuda…, el amor se guarda tras una sonrisa entre los hilos de una carcajada. El amor se queda en los ojos y en la imagen amada, se queda en los rincones del "te echo de menos" y en los silencios de la mirada. El amor te da fuerzas, alegría, te supera cada día. El amor se muestra desnudo sin miedo al orgullo…, se desvela por una mirada y se eterniza por un beso.
El amor no es la hostia ni dar caña pero a veces, por no esperar al amor, por no reconocerle, se nos queda el alma estancada. Muchas veces, de tanto estar ausentes, nos quedamos encallados por no saber creer que el amor siempre viene.